¡Hola!
¡Pero, cuánto tiempo hace que no escribo nada en mi blog! lo tengo abandonado al pobre.
Han ocurrido tantas cosas en estos días pasados... mi vida ha dado un giro de 180 grados por lo menos. Ni siquiera sé por dónde debería empezar... qué de cosas.
Últimamente, durante todo el mes de enero, he crecido mucho como persona; creo que ahora valoro mucho más las cosas que tengo y me gustaría no ser tan egoísta a veces, dar más de lo que recibo. Antes estaba muy apegado a mis amigos, pero digamos que era inseparable de un par y al resto, pues apenas les veía: estaba descuidando realmente mis amistades.
Hice muchas cosas mal, pero ello ha traído consecuencias positivas. Justo esta tarde estuve con una vieja amiga y hemos estado charlando y haciendo proyectos para la próxima vez que nos veamos.
Me apena haberme alejado de algunas personas, sinceramente... pero... ahora estoy mucho más liberado.
No solo mis amistades han cambiado este mes: también lo han echo mis gustos y mis ideas. Estudio y hago mis actividades diarias para que no se almacenen. Trabajamos mucho para que todo esté equilibrado y como debe estar. He apartado un poco el Kpop de mi vida; el rock por ejemplo estaba marginado, y echaba de menos escuchar música japonesa o inglesa. Debo ser más tolerante y hacer un poco de todo, digamos. Las fotos... pues echo de menos una buena sesión fotográfica, y ahora mis ídolos me son más indiferentes, porque no creo que deba dejarme guiar en la vida por gente que ni siquiera sabe que existo.
Hablando del chico. ¡Vaya, vaya! sí que pasaron cosas con él!
Mis sentimientos crecen día a día sin que yo pueda hacer nada por evitarlo. No quiero que sea así; no me gustaría estropear nuestra amistad por quererle. Es una persona tan grande en todos los aspectos... yo quiero poder ser la mitad que él. Le admiro, le quiero y me gusta.
Todo el trato que me dedica me hace sentirme especial, y me saca sonrisas constantemente. Gracias a él he vuelto a soñar cosas bonitas, cosas que hacía tanto no soñaba... anhelo todo de él, pero debo contentarme con ser así de cercanos.
¡Cómo me gustaría tocarle cuando yo quisiera; abrazarlo cuando lo viese mal; rozar su cuello con mis labios...!
Hoy tuve un sueño dulce, apetitoso: era un sueño muy bonito y lleno de ternura, a pesar de que lo recuerdo como si hubiera durado unos segundos:
En el sueño yo estaba sentado en clase, en una de las filas de detrás, rodeado por dos personas: una a mi izquierda y otra a mi derecha. La de la derecha es una amiga muy especial; a mi izquierda estaba el chico.
No puedo acordarme de nada más que de cómo dejó caer su cabeza en mi hombro cansado de la clase. En ese momento, yo giré mi cara hacia él y besé su pelo. Vi como levantaba la cabeza para mirarme y desvié la vista hacia la pizarra pensando "¡qué he hecho!". Para mi sorpresa, el chico acercó su cara a la mía y rozó la piel de mi cuello y mi mejilla con su nariz para acabar besándome cálidamente en la mandíbula, entre el pómulo y el cuello. Recuerdo haberme estremecido en el mismo sueño; recuerdo haber pensado "¡Es esto real?". Realmente de eso me acuerdo como si ahora mismo lo estuviera viendo ante mis ojos; yo creía que era real, de verdad. Pasó poco más en mi sueño, nada trascendente.
Me he levantado, al principio, decepcionado. Extrañado, ingenuo también: un cúmulo de sentimientos que me hacían pensar "cómo he podido pensar por un solo segundo que esto era real". Tenía la cabeza apoyada en la almohada, mirando a la izquierda de mi cuarto. ¿Qué me está pasando? Estas cosas que me están ocurriendo ¿Qué son? ¿Por qué me duelen tanto? Siento ser así de idiota, pero me siento tan solo a veces...
Querría seguir contando más cosas, pero tengo recados pendientes y es tarde.
Buenas noches, si alguien lee esto, gracias por compartir mis alegrías y mis decepciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario