viernes, 25 de enero de 2013

Buenas noches.
No hace más de 20 minutos que llego de la calle. Ojalá nunca hubiese llegado.

Hasta hoy he mantenido en secreto todo, para que él no se enterase de nada y que todo siguiera bien. Nunca he barajado posibilidades positivas en torno a esto, no se me puede acusar de mentir: nunca he afirmado "se muere por mí" o "le gusto". Jamás. Yo siempre supe que esto era una forma de torturarme, pero inevitable. Y duele más que nunca, porque hoy ha acabado todo.

Hoy se ha enterado de que le quiero. No tengo palabras... me quedo parado delante de mi teclado, no hay letras que describan mi dolor, mi vergüenza y mi amargura. Hoy se ha terminado mi amor, porque ya no tengo derecho a quererlo en silencio, ya es público.

Ahora nada será lo mismo, por mucho que se diga. Él y yo hablaremos, me dirá que no me quiere, que nunca le he gustado y que es imposible, y yo tendré que asimilarlo y seguir con esta amistad. Quiero estar siempre a su lado, aunque me duela no poder besarle (entre otras cosas). Había dentro de mí tantos pájaros... tantos sueños y utopías relacionadas con lo nuestro...nada; tendré que deshacerme una vez más de mis deseos. Eso me dice mi intuición, que nunca ha fallado.

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